Un colector de polvo con cámara de filtros consta principalmente de bolsas filtrantes, un marco, un sistema de limpieza y tuberías de entrada/salida. Las bolsas filtrantes, como componente central, están hechas de materiales como poliéster, acrílico o fibra de vidrio. Su diámetro (100-200 mm) y longitud (2-3 m) afectan directamente la eficiencia de recolección de polvo. El marco soporta las bolsas filtrantes y debe tener suficiente resistencia y rigidez para evitar deformaciones; Suele estar fabricado de chapa de acero perforada o de acero inoxidable soldado. El sistema de limpieza elimina el polvo de las bolsas filtrantes mediante métodos como golpes, golpes neumáticos, vibración mecánica o limpieza por chorro pulsado. Diferentes métodos son adecuados para diferentes propiedades del polvo y escenarios de tratamiento. La tubería de entrada/salida incluye la entrada, la salida, las compuertas y el ventilador. El diseño debe optimizarse en función de la capacidad de procesamiento (p. ej., 1000-5000 m³/h) y la velocidad del gas (1-2 m/s) para garantizar un funcionamiento estable del sistema.